Ingeniería de procesos
Diferencias técnicas que marcan la diferencia en circuitos cerrados con fluidos de alta viscosidad y compuestos corrosivos.
Eliminamos el riesgo de fugas en el eje. El torque se transmite por imanes de neodimio a través de una camisa de Hastelloy, sin contacto mecánico. Esto permite operar con ácidos y solventes agresivos sin pérdida de fluido ni mantenimiento correctivo frecuente.
La serie VCN-200 cierra en menos de 0,5 segundos con aire a 6–8 bar. Su asiento inclinado reduce la turbulencia y mantiene la presión estable incluso con fluidos de hasta 10.000 cP. Ideal para lodos, resinas y polímeros en procesos batch o continuos.
Las curvas termodinámicas de nuestras bombas centrífugas evitan la formación de burbujas de vapor en la succión. Trabajamos con márgenes de NPSH calculados para cada aplicación, asegurando flujo homogéneo sin golpes de ariete ni caídas de presión crítica.
Integramos sensores de temperatura, vibración y presión diferencial con lazo de control PID. El sistema ajusta la velocidad de la bomba en tiempo real para mantener ±0,5 bar de consigna. Las alarmas se disparan antes de que ocurra una parada no programada.
Fabricamos cuerpos en acero inoxidable 316L, Hastelloy C-276 y hierro dúctil recubierto de epoxi. Cada componente se selecciona según la tabla de presiones admisibles del fluido, garantizando una vida útil superior a 10 años en entornos agresivos.
No vendemos catálogos genéricos. Diseñamos el circuito cerrado con bridas soldadas, diámetros de tubería y válvulas según el caudal, la viscosidad y la temperatura de tu proceso. Incluimos planos isométricos y manual de puesta en marcha.
El acople magnético elimina el sello mecánico, reduciendo el mantenimiento y las paradas imprevistas en fluidos corrosivos.
Las válvulas neumáticas VCN-200 responden en menos de 0.5 segundos, manteniendo la presión diferencial dentro de ±0.5 bar.
El diseño de asiento inclinado y las bridas soldadas minimizan la turbulencia, incluso con fluidos de hasta 10.000 cP.
Las bombas centrífugas serie CM-450 alcanzan este rendimiento en un rango de 10 a 150 m³/h, con presión máxima de 16 bar.
Sensores de temperatura y vibración envían alarmas en tiempo real, reduciendo las paradas no programadas en un 40%.
La bomba centrífuga de acople magnético serie CM-450 trabaja en un rango de 10 a 150 m³/h, con una presión máxima de 16 bar. Está diseñada para fluidos corrosivos como ácidos, álcalis y solventes, con una eficiencia hidráulica del 87% en condiciones nominales.
Sí, la válvula de compresión neumática VCN-200 es apta para lodos, resinas y polímeros con viscosidades de hasta 10.000 cP. Su cuerpo de hierro dúctil recubierto de epoxi y obturador de PTFE garantizan resistencia a la abrasión y un sellado hermético incluso en medios con partículas en suspensión.
Para evitar cavitación es clave mantener una presión de succión positiva (NPSH disponible) superior al NPSH requerido de la bomba. Recomendamos instalar la bomba lo más cerca posible del tanque de alimentación, usar tuberías de diámetro adecuado y evitar codos bruscos en la línea de succión. En nuestro diseño de circuito cerrado incorporamos un lazo de control PID que ajusta la velocidad de la bomba para mantener la presión diferencial constante en ±0.5 bar.
El acople magnético no tiene contacto mecánico, por lo que elimina el desgaste por fricción y las fugas. El mantenimiento se limita a la revisión periódica de los imanes de neodimio (cada 2.000 horas de operación) y la limpieza del sensor de temperatura integrado. No requiere lubricación ni reemplazo de sellos.
Sí, tanto la bomba CM-450 como la válvula VCN-200 ofrecen opciones de monitoreo remoto. La bomba incluye un sensor de temperatura integrado y puede conectarse a un bus de campo para enviar datos a un sistema SCADA. La válvula dispone de un indicador visual de posición y conexión para bus de campo, permitiendo la supervisión y el control desde una sala de control.
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